
Presupuesto '09
En primer lugar nos gustaría otorgar nuestro apoyo personal a la regidora de Hacienda, Ana Peláez, que ha tenido la poca fortuna de verse inmersa en la cuadratura del círculo que representa este presupuesto para 2009, un presupuesto que no es adecuado para la actual situación económica y que va a requerir de muchos expedientes de modificación, entre otras cosas porque si bien el equipo de gobierno ha intentado reducir algunos gastos, también es cierto que ha hinchado artificialmente bastantes partidas de ingresos. Esos equilibrios presupuestarios no suelen salir bien, pero si a la ecuación añadimos una crisis, el resultado no puede ser más que un presupuesto artificial y poco útil, que difícilmente podrá abordar las necesidades de los cambrilenses. Además, y como ya es tradicional, el equipo de gobierno extrae del ámbito del presupuesto las partidas de inversión, aunque en la actual situación económica sería aconsejable analizar la economía municipal desde una perspectiva integral.
Es evidente que la directiva transmitida a las diferentes concejalías era intentar ajustar las previsiones a la baja. Pese a los esfuerzos en la contención del gasto, el presupuesto para 2009 presenta un aumento del 3,86%. El motivo es claro: los gastos de personal suponen por si solos el 44% del total, y presentan un incremento respecto al presupuesto anterior cercano al 8%, que significan una factura anual cercana a los 20.000.000 de euros (3.200.000 millones de pesetas). Desde el grupo popular hemos denunciado reiteradamente el error que representaba ampliar la plantilla municipal, sobre todo teniendo en cuenta el riesgo que conlleva en su condición de gasto regular consolidado y especialmente en condiciones económicas adversas.

La situación es preocupante, pues además hay que considerar que varios servicios han sido transferidos a empresas externas pero en ningún caso ha cesado la contratación de personal y coordinadores políticos, con lo que pese al desvío de competencias el Ayuntamiento de Cambrils mantiene contratadas a más de 500 personas. El cuadro de incrementos del Capítulo Primero, personal, no deja lugar a dudas: en cinco años se ha incrementado el gasto de personal en un 78%. A tenor de lo expuesto, es fácil ver porque el intento de contener el gasto corriente (que puede ir desde el 21% de caída en Desenvolupament urbà i habitatge hasta el exigüo 1% de Educació i polítiques actives d’ocupació) se diluye ante las presión de las nóminas.
ANY |
PRESS. INICIAL |
INCREMENT ANUAL |
INCREM. % |
2004 |
10.833.124,00 |
|
|
2005 |
12.511.437,00 |
1.678.313,00 |
15,49 |
2006 |
13.725.931,00 |
1.214.494,00 |
9,71 |
2007 |
14.748.142,00 |
1.022.211,00 |
7,45 |
2008 |
17.937.861,00 |
3.189.719,00 |
21,63 |
2009 |
19.312.543,26 |
1.374.682,26 |
7,66 |
En algún caso, como en materia de seguridad y protección ciudadana, Cambris presentaba un déficit histórico, agravado por los continuos retrasos en la implantación de los Mossos d’Esquadra y la progresiva eliminación de la presencia de la Guardia Civil; esperamos que el reciente despliegue en la zona contribuya a la solución del problema. Sin embargo, el ansia por ofrecer servicios más allá de las obligaciones legales nos ha llevado a un brutal incremento de las contrataciones.
En base a la diferencia con el presupuesto anterior podemos observar que el departamento de Alcaldía, pese a reducir sus gastos ordinarios en un 6%, incrementa los de personal en un 27%, resultando en cifras absolutas que prácticamente no reduce ningún gasto. Vemos también que la Regiduria de protecció ciutadana i mobilitat, que reduce sus gastos en un 10% (unos 80.000 euros), lo incrementa por la vía de personal en más de un 13%, con un aumento de más de 460.000 euros, resultando que en términos absolutos lo aumenta en un 9%. Similar comportamiento encontramos en la Regiduria de Politiques socials i de salut, que pese a rebajar un 6% su gasto estructural no presenta un descenso aparente al tamizarlo con los gastos de personal.
A nuestro entender el problema es que el ciudadano sale perdiendo, pues no se aprecia ningún incremento en las partidas destinadas en forma directa a la gente, tales como subvenciones, ayudas, y planes de ocupación (cuya dotación se reduce en casi un 14% pese a que se prevé una escalada del paro).
En resumidas cuentas, el problema es que cada vez es más caro mantener el Ayuntamiento y la propia maquinaria engulle en gran medida los recursos económicos. Además, alguien debería explicar porqué se incrementa en un 26% el gasto derivado del absentismo laboral a pesar de tener una plantilla sobredimensionada.
Idoneidad del presupuesto:
Sr. Benaiges: usted suele decir en sus justificaciones a los expedientes de modificación de crédito que el presupuesto es un instrumento dinámico y que debe modificarse para adecuarse a la realidad. Aunque en economía hay diversas posturas al respecto podemos entender la suya pero, una vez dicho esto, hay que saber que la premisa básica para elaborar un presupuesto es ceñirse en la medida de lo posible no solo a los datos objetivos sino también a los antecedentes y las causas de los resultados. Lo cierto es que en los últimos años el Ayuntamiento ha gozado de los beneficios de una situación extraordinaria en lo que se refería a ingresos derivados del sector de la construcción. Pero ese momento ha pasado y ahora toca lidiar con una crisis de proporciones aún no ponderadas. Todo anuncia que 2009 será un año excepcionalmente duro para las economías domésticas y que el incremento del paro va a golpear de forma inmisericorde a la población. En lo que atañe a la política municipal, y dada la incertidumbre que se genera día a día, lo cierto es que mucho nos tememos que los expedientes de modificación de crédito van a ser la tónica dominante, lo que convierte estos presupuestos que se nos presentan en un ejercicio teórico a la espera de ser rebasados por la realidad. Una cosa es que el presupuesto sea una herramienta dinámica, pero durante 2008 se han aprobado ocho expedientes, el último de 536.000 euros, aunque ha habido otros más abultados (de 600.000 e incluso tres millones de euros). Más que dinámicos, en su caso parece que son aproximativos, pues no suelen ajustarse a la realidad, tal y como se ha podido ver en el que se aprobó para 2008, que ha requerido de ulteriores ajustes debido a la falta de previsión o acierto en su elaboración, extensiva incluso al cálculo del incremento a aplicar sobre las ordenanzas, que los cambrilenses sufrirán en sus bolsillos durante todo el año.
No crean que les vamos a hacer culpables de la situación económica; en realidad hay un responsable directo, que es aquel que negó hasta la extenuación que se aproximara una crisis y que a día de hoy sigue sin articular una política coherente. Es más, los recientemente aprobados Presupuestos Generales del Estado disminuyen los recursos que se destinan a las entidades locales mientras se vincula la financiación de las mismas a la financiación autonómica, un culebrón que tiene visos de eternizarse. Sin embargo si podemos denunciar el hecho de que este Ayuntamiento ha asumido un nivel de gasto muy alto en época de bonanza, y que ahora genera unas obligaciones que, nos gusten o no, se han de atender. Es más, esa asunción de obligaciones no legales que pudo parecer sostenible en su momento se aprecia hoy de un modo muy distinto: este Ayuntamiento ha de endeudarse para pagar, lo que genera unos intereses; pero lo más preocupante es que se pretende financiar esos préstamos con otros préstamos, lo que representa una temeridad en términos económicos. En términos absolutos, y según refleja el informe del interventor, el incremento de la deuda se cifra en un 33’86%, 10.910.253 euros.
Cuando criticamos un gasto hay una respuesta recurrente: ¿qué servicio quieren que no demos, que calle quieren que dejemos sin limpiar? Pura demagogia, desde luego, pues no se trata de algo tan simple, sino de gestionar adecuadamente los recursos y destinarlos a aquello que es verdaderamente de utilidad para los ciudadanos. Es evidente que cada grupo político valora en función de sus principios políticos cuáles son esas necesidades; sin embargo, la prudencia aconseja siempre no querer
Desde nuestro grupo hemos denunciado reiteradamente los excesos publicitarios del tripartito cambrilense, que no duda en publicar trípticos o insertar publicidad para prácticamente cualquier actividad, incluso llegando a confundir en algún caso una publicación municipal con un folleto de propaganda, tal y como ha puesto de manifiesto el Síndic de Greuges al recordarle, Sr. Benaiges, que como Alcalde debe garantizar la presencia de la oposición en los medios de difusión públicos; de hecho se limita incluso la de los socios de gobierno del PSC, por lo que en lo que esto atañe tenemos pocas esperanzas de que rectifique.
Pero sigamos con el gasto. Entendemos que un Ayuntamiento como el de Cambrils tiene un gasto corriente elevado, pero los extremos a los que ha llegado el actual equipo de gobierno son insostenibles. El caso es que el problema que están generando va a perpetuarse y constituirá una losa de cara al futuro. No hace falta, Sr. Benaiges, que nos recuerde actuaciones de gobiernos pasados, pues quien tiene en este momento la responsabilidad de gobernar y gestionar con eficacia y diligencia este Ayuntamiento son ustedes.
Los ingresos
El apartado de ingresos merece una especial atención. Recientemente este Pleno ha aprobado las ordenanzas fiscales, que han supuesto un incremento de la presión fiscal sobre los ciudadanos bastante por encima del IPC. Ello justifica el incremento del 4% en la expectativa de recaudación en base a tasas. Sin embargo, y según el balance de ejecución del presupuesto, otras partidas de ingresos son, como poco, optimistas, por no decir ilusorias.
En su momento denunciamos que prever ingresos derivados de multas por un valor de 1,4 millones de euros era un despropósito. La desviación presupuestaria en ese ámbito supera ampliamente los 800.000 euros. El tiempo, como en muchas otras cosas, nos ha dado la razón. Pero nuestra sorpresa es que no sólo no se procede a realizar un cálculo más ajustado a la realidad, sino que se continúa sobredimensionando las cifras. Nos preocupa que el equipo de gobierno contemple cada vez más las multas y sanciones como un elemento de financiación pura y dura, pero aún más que esa nueva política se traslade a la calle a través de una asfixiante presión policial cada vez más perceptible por los ciudadanos. Una presión, todo sea dicho, que sólo se circunscribe a la persecución de los conductores y de los coches mal aparcados.
Otras fuentes de ingresos, según certifica el propio interventor, se encuentran más allá de una desviación razonable. En el caso de los impuestos sobre la construcción, el equipo de gobierno hace gala de un optimismo increíble, así como en los derivados de la tasa de recogida de basuras. Quizás la decisión de impulsar el ARE de Cambrils en contra de la voluntad de una gran parte de los ciudadanos se basa en parte en las expectativas de ingresos que esas obras pudiesen representar.
En total, el equipo de gobierno maquilla los ingresos en cerca de cinco millones de euros.
Por todo lo anteriormente expuesto votaremos en contra de este presupuesto.

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