Mentirosos compulsivos o incompetentes
Ya estamos en mayo, a un paso del verano. Y no encontramos signos de recuperación en la economía, sino más bien al contrario. Es por ello preciso denunciar las mentiras y medias verdades que se sucedieron durante la pasada campaña electoral por parte del PSOE, el Gobierno y sus adláteres.
Podemos empezar remontándonos al 5 de julio de 2007, cuando un ufano Rodríguez Zapatero afirmaba que los salarios podían mejorar su poder adquisitivo si se mantenía el crecimiento de la productividad. Decía el presidente del gobierno "la perspectiva es de evolución positiva (del salario) mientras se mantenga el crecimiento de la productividad, como ha resultado en el primer trimestre de 2007. Hemos triplicado la productividad y eso es lo que va a dar garantías a una evolución salarial razonable". Y para ello ponía como ejemplo a los trabajadores de la construcción, ninguno de los cuales, decía, cobraba menos de 1.100 euros mensuales. Esos mismos trabajadores ahora han visto sus salarios recortados drásticamente debido al exceso de oferta de mano de obra contra plazas para ejercerla. Y además se prevé que sea el colectivo más castigado por el paro.
En febrero, en plena pre-campaña electoral, el presidente del ICO, Aurelio Martínez, afirmaba que estaba seguro de que la situación mejoraría en abril, aunque no tenía pruebas de ello, por lo que se apostaba un café. Vemos la comparecencia en este vídeo.
Lo cierto es que falló estrepitosamente o mintió deliberadamente. En ambos casos Aurelio Martínez demuestra no tener las capacidades necesarias para presidir el ICO. De hecho, en rueda de prensa él mismo declaraba el pasado abril que el índice de confianza empresarial había disminuido en 9,3 puntos respecto al mes anterior, hasta los 63,8 puntos, debido al retroceso del indicador parcial de expectativas, que perdió a su vez 10, 3 puntos, y del indicador parcial de situación actual, disminuido en 8,2 puntos. Según la institución, estas caídas reflejan una desaceleración en el consumo que en próximos trimestres podría ser “más rápida e intensa de lo previsto”. Pero lo más relevante es la declaración de Martínez, que decía que “aunque la percepción de la economía en este momento sea peor que hace seis meses, ello no quiere decir que vaya mal”. Como émulo de Rappel este señor no tendría ninguna opción, pues a buen seguro el vidente acierta más que él.
Más preocupante es, de todos modos, la actuación del ministro de economía, Pedro Solbes. Antes de las elecciones, y hasta hace pocos días, mantenía que en España no había más que una desaceleración provocada por factores exógenos, como el precio de petróleo, y que la situación española era idónea para soportar sin problemas el desolador panorama internacional. Sin embargo, las cifras macroeconómicas se han encargado día a día de desacreditar al ministro. Recientemente Solbes rebajó la cifra de crecimiento de la economía española del 3,1%, defendida hasta la saciedad en período pre-electoral, a un 2,3% discutido por las autoridades monetarias europeas. The Economist rebaja esa cifra al 1%. Cabe preguntarse que fiabilidad tiene un gestor capaz de fallar tan estrepitosamente en sus previsiones, sobre todo teniendo en cuenta que no es la primera vez, recordando que ya dejó las arcas públicas como un erial durante la etapa González. Desde luego hay que tener en cuenta otra posibilidad: se ha mentido deliberada y torticeramente a todos los españoles. Parece que esa es la percepción general. Según una encuesta de SIGMA DOS para El Mundo, el 62% de los ciudadanos cree que Zapatero ocultó la crisis, mientras que sólo un 27% piensa que dijo la verdad. Peor aún, la confianza en el futuro de la economía española se desploma, y un 53,8% opina que la situación va a empeorar. Ello se refleja en que el 56,8% de los encuestados declara que nota mucho o bastante esa crisis que el gobierno español niega.
Y por si no bastasen las percepciones, la realidad del paro creciente es el síntoma más claro y palpable de que en España hay algo más que una desaceleración. El desempleo aumentó el pasado abril en 37.542 personas, para situarse en 2.338.517 y siendo la primera vez desde que se tienen datos que lo hace en ese mes desde 1996. Desde abril de 2007 el paro ha aumentado en un 15,5%, o lo que es lo mismo, 315.393 personas. El mayor repunte en términos relativos y por sectores fue en el de la construcción, con un 5,2%, seguido de los servicios con un 1,2%.
¿Qué opina Solbes al respecto? Pues que el incremento del paro "posiblemente se está acelerando algo". Al menos en esta ocasión reconoce que los datos no son buenos. Para el Servicio de Estudios del BBVA, la crisis del ladrillo conllevará la desaparición de 250.000 empleos en 2009. Y Zapatero continúa enrocado en su postura de negación de la realidad, llamando ahora a la crisis “desaceleración transitoria que ahora es más intensa”. Desde luego que lo es; toda crisis es transitoria, como el crack del 29 o la recesión de los años 70 del siglo XX. Pero el problema es que tras el eufemismo el presidente insiste en pensar que la inacción es el camino adecuado. De hecho, ha hablado en el Foro Burgos de la perentoria necesidad de sentar las bases del crecimiento sobre el conocimiento y la innovación como prioridad estratégica, señalando que en la pasada legislatura el gobierno ya dio pasos en ese sentido, aunque sin especificar cuáles. Resulta realmente increíble pensar que este señor, que probablemente lo ha aprendido todo en un par de tardes, sea el máximo responsable de las decisiones que se han de tomar para minimizar las consecuencias de un contexto económico muy desfavorable. Y lo es más aún tomando en consideración que en su opinión el gobierno no tiene ninguna responsabilidad y es un mero convidado de piedra. Este video muestra a Zapatero y a De la Vega, que ya no sabe mantener la compostura y tartamudea, quien sabe si por saber a todas luces que lo que dice es una tontería:
La realidad es que las medidas que ha empezado a aplicar el ministro son a todas luces insuficientes. Por otro lado se aprecia un desconcierto generalizado en el nuevo equipo de gobierno, que se trasluce en decisiones contradictorias que los medios de comunicación afines al PSOE apoyan o disculpan, llegando al extremo de convertirse en correa de transmisión incluso de aquellas cortinas de humo que generalmente tienen como objetivo anestesiar a la opinión pública, siendo el tema estrella recurrente la laicidad del Estado.
Las perspectivas son más que grises. Según la Comisión Europea, el desempleo crecerá en un punto porcentual, hecho que se agravará por la dificultad para absorber a la población inmigrante y que nos llevará a un paro que rondará el 10,6%; alguien tendría que explicar que debido a los nuevos procedimientos de cálculo esta cifra no es equiparable ni en términos absolutos ni relativos a las cifras de paro que manejó el Partido Popular en su etapa en el gobierno de la nación. También está previsto que el superávit presupuestario se reduzca al 0,6% en 2008 para desaparecer en 2009. Pero a tenor del optimismo antropológico de Zapatero estos datos bien podrían ser el preludio del resurgimiento de la economía.
Otro dato que nos hace plantearnos si Solbes sabrá afrontar la crisis es su responsabilidad en la venta de reservas de oro del Reino, que ha llevado al Estado a la pérdida de 1500 millones de euros, resaltando, eso sí, que esa cantidad se estima en lucro cesante; desde 2005 se ha liquidado el 47% de las reservas y que hoy costarían 4.994 millones de euros frente a los 3.500 que se han ingresado. Hay que destacar también que ese dinero se ha invertido en bonos y renta fija con una rentabilidad media del 4% cuando el oro se ha revalorizado un 95,3% desde 2005.
La conclusión en clara: tanto Zapatero como Solbes son unos irresponsables. Si niegan la crisis porque no la ven es que su ceguera e incompetencia en materia económica les inhabilita para ejercer sus responsabilidades. Pero si la niegan a sabiendas de que existe y no toman las medidas oportunas valorando criterios de popularidad, podríamos emplear términos más gruesos para definir sus actuaciones.
El Euribor ha cerrado abril en el 4,8%, el nivel más alto de los últimos ocho años y encarecerá las hipotecas en unos 600 euros al año. El Ministerio de vivienda plantea aumentar la deducción fiscal por rehabilitación de la misma hasta el 20% pero Solbes lo desaprueba. Reproducimos un artículo de “Libertad Digital” basado en un análisis de FAES que pone de relieve todos los aspectos macroeconómicos de una forma clara y concisa.
Según un informe de la Fundación FAES, “España crece menos y mucho peor que hace cuatro años”, tal y como constata la “avalancha de datos negativos” que padece la economía nacional desde hace meses: “Aguda caída del crecimiento económico, abrupta subida del paro, inflación desorbitada, insostenible déficit exterior, cierre de miles de empresas, elevación de la morosidad, caída en picado de la confianza, encarecimiento de las hipotecas”.
Pese a ello, “Zapatero y sus ministros económicos, Solbes y Sebastián, se niegan a hablar de crisis y califican de antipatriotas a quienes simplemente llaman a las cosas por su nombre”, añade el documento, elaborado por el secretario general de este organismo, Jaime García-Legaz. El problema es que, “al negar la crisis, renuncian a adoptar las medidas económicas que España necesita con urgencia”, denuncia.
Según dicho informe, “esta crisis se podía haber evitado”, ya que fue pronosticada “desde, al menos, 2006 por prestigiosos economistas que alertaron sobre los efectos perniciosos de la política económica de Zapatero, Solbes y Sebastián: excesivo crecimiento del gasto público, subida de los impuestos, aumento del intervencionismo gubernamental en las empresas (véase la OPA sobre Endesa), politización y pérdida de crédito de los organismos reguladores o la ausencia de reformas económicas estructurales”.
Además, “la mayoría de los analistas independientes augura un drástico recorte de la actividad económica y una brutal subida del paro”, añade. Así, los datos existentes hasta el momento no dejan lugar a dudas:
1. Rápido deterioro de la actividad económica: Según el Banco de España, en el primer trimestre de 2008, la economía española creció sólo un 0,4 por ciento, la mitad que en el trimestre anterior. En términos anuales, la economía española creció sólo un 1,6 por ciento.
2. Subida del desempleo: Los datos del INE (EPA) revelan que sólo en el primer trimestre de este año 246.000 personas han ido al paro. Es decir, “cada día, más de 2.700 personas pasan a engrosar las listas del desempleo. A este ritmo, a finales de 2008 se puede haber generado un millón de nuevos parados en un solo año”, advierte García-Legaz, quien además es economista del Estado.
“La subida del paro (un 12,8 por ciento en un solo trimestre) es incluso más alta que la registrada en la crisis 1992-94", alerta el documento.
3. La inflación, "desorbitada": La inflación medida a través del IPC Armonizado se elevó en marzo hasta el 4,6 por ciento, superior en más de un punto a la media europea. “Es el peor dato desde 1995”, recuerda FAES. “Se acentúa así la pérdida de poder adquisitivo de millones de hogares españoles”. Además, la inflación medida a través del IPC es del 4,5 por ciento, “más del doble que la que dejó el Gobierno Aznar en marzo de 2004 (2,2 por ciento)”.

4. Déficit exterior: Se ha disparado hasta el 10 por ciento del PIB. Es decir, “el mayor desequilibrio de las principales economías del mundo”, indica. En 2003, fue “sólo del 3,1 por ciento del PIB”.
5. Encarecimiento de las hipotecas: El Euribor, la referencia de más del 90 por ciento de los préstamos hipotecarios en España, se ha disparado hasta el 4,82 por ciento en abril. “El Euribor estaba en el 2,05 por ciento en marzo de 2004”, recuerda FAES. De este modo, por una hipoteca media (150.000 euros a 30 años a Euribor + 0,5 por ciento, la más habitual) “hoy un español paga cada año 3.084 euros más que cuando Zapatero llegó al Gobierno, es decir, 260 euros más al mes”.
6. Incremento de la morosidad y cierres de empresas: Los datos oficiales ponen de manifiesto un drástico incremento de la morosidad crediticia y la morosidad empresarial (aumento de un 48 por ciento en el primer trimestre de 2008 respecto al primer trimestre de 2007, según los datos de Crédito y Caución).

Ante toda esta avalancha de datos negativos, el Gobierno socialista “se ha limitado a revisar a la baja su tasa de crecimiento desde el 3,3 por ciento con que calculó los presupuestos al 2,3 por ciento, y prevé que esa cifra se mantenga en 2009”.
Sin embargo, “los analistas no han tardado en subrayar las incoherencias de esta previsión. En primer lugar, señalan que la tasa de crecimiento del primer trimestre de 2008 es de sólo el 0,4 por ciento, cuando la crisis no ha hecho más que empezar, lo que hace imposible crecer un 2,3 por ciento este año”.
Las previsiones de Solbes no se cumplirán
En segundo lugar, según FAES, "la previsión de que la tasa de paro sea del 9,8 por ciento en 2008 no es razonable porque dicha tasa está ya casi en ese nivel sólo en el primer trimestre del año”. La tercera “incoherencia” se refiere a la previsión de 2009, año en el que se estima que el crecimiento se mantenga en el 2,3 por ciento a pesar de que el propio Gobierno prevé un crecimiento notable del paro durante ese año.
Sin embargo, “sólo mintiendo” a los españoles Zapatero, Solbes y Sebastián
pueden atribuir la crisis de la economía española a “factores externos”. En este sentido, García-Legaz señala “tres datos reveladores”:
1. Mientras en el último año el paro ha subido drásticamente en España (la
tasa de paro ha subido más de un punto en un solo trimestre), en la Unión Europea, por el contrario, la tasa de desempleo ha bajado del 7,3 por ciento al 6,7 por ciento. “Algo debe pasar en la economía española para que aquí el paro suba cuando en el resto de Europa baja”, advierte.
2. Los Informes de Coyuntura Económica del Ministerio de Economía y Hacienda destacan que la desaceleración se inició en enero de 2007. Es decir, ocho meses antes de que estallara la denominada “crisis subprime” (9 de agosto de 2007). Así, “desde al menos marzo de 2007 el Gobierno socialista era consciente de la caída en picado de la economía española. Pero prefirió ocultar la realidad”, puesto que “se acercaban dos elecciones”.
3. “El CIS, es decir, el propio Gobierno, ha publicado que los problemas económicos comenzaron a aparecer en puestos significativos entre los asuntos que más preocupan a los españoles en la encuesta de mayo de 2007”, concluye el informe.
Según FAES, “esta crisis se hubiera podido evitar”. Sin embargo, “cuatro años de errores en la política económica presentan ahora al cobro su abultada factura de desempleo, inflación y pérdida de confianza”, añade.
"Grave" error de diagnóstico
Además, el Gobierno incurre “en un grave error de diagnóstico”: “El problema de la economía española “no se encuentra en una insuficiencia de demanda, sino en el lado de la oferta, es decir, en la falta de competitividad de buena parte de nuestro tejido productivo”.
Por otra parte, “no es un problema del ladrillo, sino del conjunto de la economía española”. Así, tal y como afirma el Banco de España en su Boletín Económico de abril, la economía española registra una profunda desaceleración “en todas las ramas de actividad”.
Así, la Fundación concluye que el supuesto plan de choque recientemente aprobado por el Gobierno socialista es "sólo un pequeño conjunto de medidas completamente irrelevantes frente a la crisis”.
Si en algo destacan los gobiernos socialistas es por su excelente manejo de la propaganda política y el empleo de eufemismos para camuflar la realidad. Ahora sabemos que una “conexión de sistemas” de agua no es un trasvase, que una crisis económica es “una fase bajista del ciclo”, y que el caos judicial es un “problema de estructuras heredado del franquismo”, como si casi veinte años de gobierno socialista no hubiesen podido hacer algo para remediarlo. Y lo peor de todo es que ayudados de su estructura publicitaria, que incluye a la práctica totalidad de los medios de comunicación españoles. son capaces de convencer o hacer dudar a muchos ciudadanos de lo que la tozuda realidad ratifica día a día.
El que miente es un mentiroso. Zapatero, Solbes y Martínez, además de Rubalcaba, el ministro de los GAL, lo son de forma compulsiva. Y son ellos quienes han de lidiar con una crisis que ni entienden ni quieren ver.

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